Dolores Herrera nace el 30 de junio de 1935 en el Barrio de Las Delicias, en Valladolid. Sus inicios son musicales, pero a mediados de los cincuenta viaja a Madrid y comienza su andadura como actriz. Participa en El pórtico de la gloria, su primera película, en 1953.

Desde principios de los años sesenta interviene en multitud de obras de teatro filmadas para TVE: Colaboró con Ibáñez Serrador en un par de episodios de sus Historias para no dormir (1968); realiza una veintena de Estudios 1, participa también en piezas clásicas recuperadas para el espacio Teatro de siempre, como  La Celestina (1967). A lo largo de los años 70 interviene en una serie de doblajes realizados en los estudios Cineson y Exa de Madrid, llegando a doblar a Ellen Burstyn en Alicia ya no vive aquí.